Muy buenos días,
Me llena de alegría estar aquí con ustedes, en esta vigésima séptima edición del Encuentro Nacional de Líderes del Sector Agropecuario, organizado por la Junta Agroempresarial Dominicana.
Extiendo un cordial saludo al Consejo de Directores de la JAD, en la persona de su presidente ejecutivo, don Osmar Benítez, por su liderazgo y compromiso con el desarrollo del campo dominicano.
Y también a todos los productores, exportadores, empresarios, autoridades y expertos nacionales e internacionales que hoy nos acompañan, fortaleciendo con su presencia este espacio de diálogo y concertación que por más de 27 años ha unido a generaciones de líderes bajo un mismo propósito: garantizar que nuestro agro siga siendo motor de desarrollo, bienestar y orgullo nacional.
Hace dos años, tuve el honor de participar en este encuentro y de ser testigo directo de la pasión, la visión y el compromiso que caracterizan a este sector.
Ese intercambio nos permitió conocer de primera mano los retos y las oportunidades que enfrenta nuestro campo. Y hoy regreso con la misma convicción y con la certeza de que este foro sigue siendo un espacio clave para construir consensos, fortalecer alianzas y proyectar el futuro de nuestro agro hacia nuevas metas.
Este año, la JAD nos convoca bajo un tema de gran visión:
“Retos al 2036: Estrategias institucionales para duplicar las exportaciones agropecuarias y agroindustriales de la República Dominicana”.
Este diálogo nos invita a mirar hacia adelante con metas claras y con la determinación de que el campo dominicano no sea solo el corazón de nuestra seguridad alimentaria, sino también una plataforma clave para la innovación, la productividad y la proyección global de nuestra República Dominicana.
Bajo el liderazgo que hemos asumido como Gobierno, hemos trazado una ruta clara para que el agro siga siendo un motor de desarrollo económico, social y ambiental.
Nuestro objetivo estratégico es ambicioso y concreto: duplicar nuestras exportaciones agropecuarias y agroindustriales de aquí al 2036, fortaleciendo la competitividad, abriendo nuevos mercados y garantizando calidad e inocuidad en cada producto que sale de nuestras tierras.
Hoy podemos decir con orgullo que el país produce más del 90 % de la canasta básica nacional, asegurando alimentos esenciales como arroz, pollo, huevos y lácteos para las familias dominicanas.
Esto significa soberanía alimentaria, pero también confianza en la capacidad de nuestra gente para alimentar al país y conquistar mercados internacionales.
En este 2025, hemos fortalecido la posición de la República Dominicana como proveedor confiable en el comercio global, con mercados prioritarios como Estados Unidos, Haití, Países Bajos, Puerto Rico y España, y con mercados emergentes de gran potencial como Alemania, Bélgica, Italia y Jamaica.
Además, hemos dado pasos firmes en la formación y la innovación. Un ejemplo de ello es la firma de un acuerdo de colaboración entre la JAD y Barna Management School, que permitirá preparar a las próximas generaciones de líderes agroempresariales, con programas de investigación y desarrollo que impulsen la modernización y la sostenibilidad del sector.
Para alcanzar la meta de duplicar nuestras exportaciones al 2036, estamos trabajando en cuatro frentes fundamentales:
Primero, formación y relevo generacional, promoviendo la capacitación de jóvenes profesionales en gestión y administración agropecuaria, y vinculando la educación con la innovación y la modernización del sector.
Segundo, calidad y competitividad, fortaleciendo los sistemas de investigación, extensión y certificación para garantizar que nuestros productos cumplan con los más altos estándares internacionales.
Tercero, infraestructura y tecnología, invirtiendo en logística y tecnología que conecte de manera eficiente el campo con los mercados globales.
Y cuarto, sostenibilidad e innovación, integrando prácticas responsables que protejan nuestro medioambiente y aseguren la producción para las generaciones futuras.
Este encuentro es una muestra viva de la alianza entre Gobierno, sector productivo y academia. Una alianza que nos permite diseñar estrategias concretas para que nuestro agro sea cada vez más fuerte, más moderno y más competitivo.
Les invito a seguir trabajando juntos, con determinación y con visión de futuro, para que podamos duplicar nuestras exportaciones y posicionar a la República Dominicana como un referente regional en producción y comercio agropecuario.
El futuro del campo dominicano depende de nuestra capacidad de innovar, de abrir nuevos mercados y de llevar bienestar a cada comunidad rural, demostrando que el agro es y seguirá siendo la raíz de nuestra prosperidad como nación.
Muchas gracias, y que Dios los bendiga.